martes, 13 de agosto de 2013

Eres mi familia

                       - Eres mi familia -

Ron se encontraba sentado sobre un banco de madera en el jardín de la madriguera mirando hacia ninguna parte; aquella casa que en algún momento había sido hogar de mucho alboroto, hoy se encontraba silenciosa en todos los sentidos.

Un mes y escasos días habían pasado desde el final de aquella gloriosa, hermosa y horrorosa - a partes iguales -, etapa de su vida.

Consiguió todo lo que fue soñando en sus diferentes etapas en Hogwarts, sin embargo, sentado allí en aquel trozo de madera tallado por la magia sentía que le faltaba mucho.

Él jamás había sido de pensamientos profundos y analíticos, eso se lo dejaba a Hermione, pero al parecer la edad aun corta pero mas experimentada de los normal, y los sucesos acaecido hacía poco tiempo, lo habían marcado mas que cualquiera de las cicatrices que hoy surcaban partes de su cuerpo.

-¿En que piensas?- Esa voz tan reconocible, y que lo hacia feliz de aun poder escucharla, lo sacaba de su doloroso trance una vez mas.

-En nada- respondió el pelirrojo alzando los hombros.

-Ron…- Ella realmente no podía decir nada que no le hubiese dicho antes, no habían palabras en el mundo que reconfortaran el sufrimiento vivido - Necesito decirte algo- El chico alzo la mirada alarmado por el tono serio y urgente de la castaña.

-¿Qué pasa?-

-Kingsley me invito a ir con ellos a Australia para buscar a mis padres, sabe lo preocupada que estoy por eso, así que no dudo en avisarme cuando tuvieron una pista certera…partiré hoy en la tarde- Los ojos del chico quedaron fijos en ella con una seriedad jamás vista en él, mas en aquellos momentos de alta angustia.

-Iré contigo- Fue su respuesta franca y directa.

-no, y es mi ultima palabra, tu familia te necesita, Harry y Ginny también, yo no tardare y no me pasara nada- Hermione se había alejado un par de pasos con los brazos cruzados y posición firme.

-¿y tu quien demonios eres, la vecina?, eres mi familia ahora, no vas a ir sola, mamá entenderá, ella…comprende- Ron no se había parado del asiento dándole espacio a la chica, sabia cuando debía retroceder para dejarla pensar.

- Ronald no maldigas. Claro que tu madre comprende, pero imagina como se sentirá con su hijo en otro continente-

-Hermione, si soportó no saber mi paradero durante tanto tiempo, y con una segura sentencia de muerte sobre mi cabeza, comprenderá esto. Me niego a que vallas tu sola, si tu respuesta es que Harry me necesita, yo te puedo decir que he estado con él por siete años, y ahora tiene a Ginny… el muy traidor. Tu eres quien me necesita ahora, te prometí nunca irme de nuevo, y pienso cumplirlo- Ronald se levanto acercándose a Hermione con una distancia prudente; aun la timidez hacia eco en su relación.

-tu sabes que apruebas completamente la relación de Harry y Ginny. No quiero separarte de tu familia, por favor entiende- su voz ya cansada de una mas de sus discusiones, casi dejaba ver una rendición. El problema de las nuevas peleas entre ambos, era que alguno de los dos siempre terminaba dando su brazo a torcer, ahora por amor y no por una amistad, era más difícil negarle algo al otro.

-Te repito eres mi familia ahora, y no estoy dispuesto a separarme de ti, ya no quiero… ni puedo- El chico cerro la distancia que había entre ambos, tomo la cara de la chica en sus manos, luego con delicadeza y algo de timidez beso sus labios lentamente, sin apuros, sellando así su victoria completa sobre la castaña.

Al separarse se miraron con entendimiento antes de caminar hacia la casa.

-Tienes que dejar de hacer eso- dijo la castaña.

-¿Qué? –

-convencerme así, no es justo, yo no tengo esa clase de poder sobre ti-

-Hermione, me parece que no tienes claro lo que logras en mi tan solo con abrazarme- siguiendo sus palabras, paso su brazo por la cintura de la chica- así que no digas que es injusto, yo debo besarte, tu solo tienes que mirarme- ella sonrió sonrojada y con la misma timidez de siempre se elevo unos centímetros para alcanzar sus labios.

Molly quien había visto aquella escena desde la ventana, no dudaba en su decisión sobre el permiso para Ron, además de que él ya era un hombre, y según lo observado, tenia la decisión plenamente tomada; por mas dolor que sintiera, no podía negar que Ron ya había encontrado un hogar y eso mas que entristecerla, la hacia feliz, ¿a quien si no a la castaña le confiaría su hijo?...

                                  ***

jueves, 8 de agosto de 2013

Respuestas a Review

Mixftlovado:

Hola!!! Que genial que ames la historia, claro que la pienso seguir, no te preocupes. Espero leerte pronto de nuevo, con tus comentarios sobre la trama un saludo, nos leemos.

***

Sardes333:

Hola, Sardes, ya me parecía extraño no haberte leído en los primeros seis capitulo, lo importante es que ya te has limpiado la baba y sabes como son estas cosas de las actualizaciones XD. Eso de que eres babas fue muy cómico reí porque era la primera vez que lo escuchaba.

Gracias a dios no te pareció largo, para mi fue como una Biblia, decía…”maldición lo van a leer en dos partes”, pero bueno, tienes razón, cuando algo se te hace ameno es  corto, y que genial que te parezca buena la historia, me emociona saber eso.

Si, con respecto a los personajes, aunque sigo respetando… digamos la personalidad antagónica o protagónica (al menos por ahora) de ellos, los he puesto en posiciones no muy comunes, como Rita de publicista y Dolores de periodista, sobre Bella…Bueno, ese es mi toque personal de locura a la historia XD.

Un saludo enorme espero leerte pronto.

***

Paqui:

Ni que lo digas, yo trabajo casi todo desde mi celular es un fastidio escribir cosas largas desde allí.

Tienes razón, las sospechas son claramente apuntadas a Bella, sin embargo es un personaje muy obvio para el papel antagónico, podría, como no ser al final.

La discusión de Harry y Ron realmente fue espontánea cuando la estaba escribiendo, quizás porque estaba pensando en el altercado de la tienda de campaña en la primera película de las reliquias… ¿Gracioso?, si tienes razón.

Rita es un bicho sucio y arrastrado como ya lo dijera Hermione, pero no es entupida como para cometer algún error, hay mucho dinero de por medio, por ahora Hermione podrá estar tranquila…Por ahora, como dijera un gigante. Y sobre Lavender, ella es toda una incógnita ¿?, pero es cierto si yo fuese ella tampoco me quejaría del líder. XD

Hermione jamás deja de ser humilde porque a pesar su posición social, a vivido suficiente sufrimiento como para ofrecérselos a otros, y Ron puede notarlo, por eso la protege tanto, no es un personaje tan tieso como se puede pensar.

***

MaferWeasleyGranger:

Hola mafer, que gusto que te siga agradando el curso de la historia.

Como tú dices,  el acercamiento es pequeño pero prudente entre Ron y Hermione, pero no te preocupes que vas a ver mucho más. Y sobre enamorarte de Ron, ya ahí no puedo hacer nada, eso es como:

“esta historia podría traer efectos secundarios, como enamorarse de los personajes. Consumir bajo su propio riesgo” XD

Un saludo gigante también desde Venezuela espero leerte pronto.

***


LucyGranger987:

Hola Lucy, gracias por tu comentario, y si, no te preocupes que la historia va para rato, no se cuanto pero es larga, así como también el suspenso.

Un saludo, nos leemos pronto.

Att: Verónica Adan


***

Capitulo 5: El mejor deporte del mundo



- El mejor deporte del mundo -



Desperté tarde ésa mañana, el día anterior no había sido particularmente pesado, pero como me dijo Tonks, seguramente estaría durmiendo todo lo que no había dormido en mucho tiempo.

Me levante lentamente de la cama, ése día no seria como el anterior, iría de vuelta a la empresa, necesitaba coordinar con Luna, y reunirme con Snape para designar al equipo que trabajaría con Rita.

Fui hacia la ventana con cuidado de no despertar a Tonks quien había hecho la guardia de la noche anterior, dejando a Ron dormir en la que seria su habitación el tiempo que trabajara para mí. Había un día maravilloso, eso era innegable, el sol resplandecía impetuoso pero con las bondades de la fresca primavera. Los jardines de la casa estaban en su mejor momento, así que la vista era todo un espectáculo, me quede contemplando por un momento las maravillas naturales hasta que fui completamente distraída por un Ronald Weasley que trotaba sin camisa desde el bosque, y se dirigía a la casa; me quede idiotizada mirando el cuerpo sudoroso de mi guardaespaldas quien se veía totalmente concentrado en su trabajo físico, no pude evitar seguirlo con la mirada durante todo su recorrido, mientras mi corazón se aceleraba. Incluso a la distancia en que me encontraba, pude admirar sus brazos mas que trabajados y el abdomen completamente definido, su complexión era atlética; de pronto no pude evitar imaginar pasar mis manos por su torso y espalda, que aunque no veía desde mi posición, seguramente seria una oda a la masculinidad.

- ¿Admirando el paisaje?- tan distraída estaba que no escuche cuando Tonks se acerco y se sirvió una tasa de café.

-Yo…amm…eh…si, es que está precioso la mañana- espere cinco segundos observando la mirada indescifrable de Tonks, y luego, la vi carcajearse de una manera que pocas veces había visto.

-PFF… ¿PRECIOSO LA MAÑANA?, ¿TE ESTAS ESCUCHANDO HERMIONE?- la vi sujetarse del marco de la ventana, pensé realmente que la debía llevar al medico parecía que estaba llorando, y yo…Bueno, me moría de la vergüenza.

-Digo…preciosa…preciosa la mañana- Me retracte sin poder mirarla a los ojos y ella continuo riéndose ya con menos burla.

-Hermione, dime la verdad, además de ser tu guardaespaldas, soy tu amiga… ¿Te quieres tirar a Weasley?, porque si es así yo no te juzgaría, la verdad es que ahora que lo miro así…esta de in-far-to- Deletreo la ultima parte.

-¿Qué te pasa?, claro que no me quiero acostar con Weasley, y vale, admito que es muy guapo pero…Por favor Nymphadora- me defendi pero la verdad es que era un caso perdido, Tonks me había agarrado con las manos en la masa, viendo descaradamente a Weasley.

-Estabas literalmente babean Hermione Granger, ademas estás roja como un tomate, y eso de PRECIOSO…- aunque debió haber seguido con su discurso, su mirada se centro de nuevo en la ventana-… Al parecer no somos las únicas en descubrir que Weasley está como le da la gana- me señalo en la dirección que debía mirar y ahí estaba, la oficial Lavender Brown entregándole una toalla para que se secara, y él recibiéndola con la mejor de sus sonrisas.

Enarque una ceja mientras veía con incredulidad aquella escena.

-¿Qué rápida es no?- Dije sin pensar.

-Pensé que no te lo querías tirar- Tonks se la estaba pasando bomba con la escena en conjunto.

-No me lo quiero tirar, NO -recalque - solo estoy diciendo algo obvio, ella no ha cumplido las veinticuatro horas aquí, y ya le sonríe y le da una toalla para que se seque la transpiración, me parece que no soy yo la que se lo quiere tirar, como tu dices- Luego de eso deje a Tonks con la palabra en la boca y entre al baño para asearme; por alguna razón estaba molesta…muy molesta.

***
Habían pasado dos horas desde que Tonks me consiguiera observando a Ron desde mi ventana, a partir de entonces mi humor fue empeorado sustancialmente, al punto de hablarle muy autoritariamente a mi pelirrojo guardaespaldas.

-ella se queda, no la quiero a mi alrededor- Aquello lo dije señalando sin ningún recato a Lavender Brown, mientras un confundido Ronald fruncía el seño.

-¿Puedo preguntar el por qué?- Mi respuesta, la mas estúpida jamas dada en la tierra.

-No quiero que entorpesca nada, se puede encandilar contigo y olvidar a quien está cuidando en un caso de emergencia- la perplejidad en el rostro de Ron era muy obvia, ante mí más que idiota respuesta. Lo observe haciéndole una seña a Lavender para que no montara la moto escolta junto a Seamus Finnigan, su cara fue de aun mas confusión que la de Ron.

Aborde la limosina y segundos después se me unió Tonks, por ultimo, Ronald se monto de copiloto con la cara aun desencajada. En ése momento realmente quería golpearme.

-¿Qué hiciste?- Me pregunto Tonks confundida.

-La versión corta es que le dije a Ron que no quería a Lavender en la escolta, porque se podría encandilar con él y desatender su puesto como mi guardaespaldas- Nymphadora cerro los ojos y negó con la cabeza -Vale ya se soy una completa imbécil-

-Si, lo eres, Hermione si no quieres a otra mujer rondando a Weasley, en primera deberías preguntarle si tiene novia o… si esta casado, eso para saber si tienes oportunidad, y segundo, debes ser mas inteligente, ¿Cómo se te ocurre decirle de frente a Weasley aquello?, ahora va a pensar que eres una loca celosa- me dijo a modo de explicación didáctica, como si tuviese cuatro años; claro que conocía todas las consecuencias de mi estupidez.

-Yo no estoy celosa, simplemente me dan rabia las mujeres tan audaces- La vi rodar los ojos y negar con la cabeza.

-Hermione no te mientas, si quieres miénteme a mi, pero no a ti, te encanta Weasley, nadie va a juzgarte por eso, Viktor no era tu esposo de verdad, y además ¿hace cuanto que no tienes sexo?, no tienes compromisos. Te vi mirándolo esta mañana; lo proteges como a ninguno; te recuerdo que ayer me pediste dejarlo dormir, lo dejas que te llame por tu nombre a dos días de conocerlo- Vale, debía admitir que Tonks tenia razón en casi todo, menos en que sentía algo por Weasley – No te digo que estés enamorada de él, pero, es innegable que le tienes unas ganas gigantes.

-Vale…comprendí el punto Tonks, pero aun así sigue siendo cosa mía, y si no quieres que mienta, entonces no me preguntes más del tema, hoy tengo muchas cosas que hacer y no necesito distractores- Nymphadora sonrió por mi "confesión", aunque realmente no hubiese dicho nada.

***
Entré a la torre como lo había hecho anteriormente, por la puerta lateral de basura. Luna se encontraba literalmente esclavizando a Padma Patil, quien corría de un lado a otro de la oficina con un auricular en la mano y algunas carpetas a medio arreglar, al tiempo que la rubia estaba en su escritorio aporreando el teclado.

-¿Qué es ésta locura Lovegood?- Pregunte

-a esto le llamo, misión recuperar patrocinantes, y tu eres uno de mis soldados, créeme cuando te digo que nadie se me escapa, sino me crees ve a la oficina de Snape- No pude evitar reírme, Luna estaba completamente loca, pero la verdad es que las cosas no estaban para algo distinto a eso.

-Vale, eso está genial, pero primero necesito reunirme con estas personas- Saque de mi cartera una lista con trabajadores de confianza y se la entregue- son el nuevo equipo de Rita, llámala y dile que la quiero aquí en una hora…ah y también necesito que encargues una gran corona de rosas blancas, envíalas al cementerio de mi parte, son para Dean-

-Está bien jefa… oye por cierto que cara trae Weasley-Rodé los ojo y voltee para verlo, al contrario que siempre, se había puesto en una zona bastante alejada de mi con una cara de completo enfado.
-No pasa nada- Prácticamente huí de Luna, pues mi respuesta aunque concreta, la había dicho en un tono que realmente no concretaba nada.

-Tonks, ¿vas a ir al funeral de Dean?- La chica que se encontraba justo a mi lado asintió con pesar –Bien, vete de una vez, dile a alguno de los chóferes que te lleve y pídele a Seamus que te acompañe- No quería que le pasara lo que a Dean.

-No hace falta que Seamus me acompañe, también soy guardaespaldas- me desafió
-Si, es cierto, eres tan guardaespaldas como lo era Dean- Ella pareció comprender mi temor y no objeto más.

-Gracias, prometo no demorarme- antes de que se alejara, la agarre del brazo.

-Tomate el tiempo que quieras, hoy Ron se ocupara de la guardia nocturna. Por favor discúlpame con la familia de Dean, explícales algo de lo que sucede y asegúrales que realmente quisiera estar ahí hoy-

-No te preocupes se los diré. Por cierto Hermione, discúlpate con Weasley, me parece que lo que paso hace un rato lo tomo personal- asentí, siendo conciente de aquello, al tiempo que Tonks se acercaba a Ron, seguramente para explicarle su ausencia.

Durante todo el día, Ronald estuvo cada vez mas distante, no me hablo en ningún momento, solo me seguía, y se quedaba como una estatua, hasta que llego a casa donde se perdió de vista dejando a Michael Corner cuidando de mi, era un chico muy joven y rubio, pero no molestaba.

-Michael, por favor déjame sola, ya estamos en casa y no hay problema- El chico me miro como dudando de si seria buena idea o no desobedecer la orden de Ronald- Es una orden – Michael asintió y se perdió de vista.

Camine sin rumbo fijo por la casa, hasta que me di cuenta del destino que mi inconsciente había querido que yo siguiera. Me encontraba frente a la puerta de la que fuera habitación de Viktor, desde la última vez que había estado allí había pasado más de una semana. Me llene de valor y entré a la habitación, con lentitud observe lo que era la pequeña sala privada, tenia un televisor y un mueble; acaricie el mobiliario como si con el tacto reviviera aquella cantidad de películas que él y yo habíamos visto allí mismo, luego llegue al espacio que albergaba su cama, estaba todo tal cual y como lo dejo la ultima vez que estuvo allí. Volví al pequeño salón y me senté en el mueble con una fotografía en las manos.

No me percate de que Ron estaba parado en el marco de la puerta mirándome de manera indescifrable, hasta que sentí como el rozar de sus zapatos en el piso hacia ruido.

-Disculpa, no quise interrumpirte, es que me encontré con Michael cuando bajaba las escaleras y no quise dejarte sola- Una vez mas lo escanee con la mirada, tenia el saco abierto, la corbata a medio poner, y la camisa algo mal puesta.

-no te preocupes, no molestas…Por cierto tienes toda la ropa desarreglada, ¿Por qué no vas y te pones cómodo en tu habitación?-

-Siento mi aspecto, es que estuve revisando los autos en busca de explosivos, así que tuve que meterme bajo ellos- Nuestra conversación era notablemente incomoda, seguramente por lo sucedido en la mañana.

-Ronald…Yo… quería pedirte disculpas por lo que sucedió esta mañana, me excedí- me miro con entendimiento.

-¿Puedo saber que fue lo que paso para que me hablaras tan mal, y exigieses a Brown fuera de la escolta?, ¿Qué fue todo eso de encandilarla?- ¿Cómo demonios, se suponía que le explicara mi ataque involuntario de celos?

-Veras…ésta mañana te observe trotar y también vi cuando Lavender te entrego la toalla para secarte y me pareció que se te estaba insinuando, y… me molesto que ese tipo de conductas se dieran en mi casa-Vale, le había dicho la mitad de la verdad.

-Hermione, ella no se me insinuaba, solo me ofreció la toalla…Yo jamás tendría ese tipo de conductas en mis horas de trabajo – El sonrió un poco, como si dudase de que su respuesta me convenciera.
-está bien, no hace falta que me des tantas explicaciones, solo…si vas a tener algún romance con alguien, que sea en tus días libres-

-No pretendo ningún romance con la oficial Brown, Hermione- Asentí de manera tajante, realmente no quería seguir hablando del tema, sentía que en cualquier momento podría darse cuenta de que no lo estaba mirando por casualidad- Por cierto… ¿Te puedo hacer una pregunta?- ahí iba de nuevo. 

Recordaba claramente que la última vez que me había dicho lo mismo… termine abrazada a él.
-Siempre y cuando pueda responderla, está bien- afirme

-bien, si no deseas contestarme entenderé, pero es que estoy un poco confundido…Si ésta es la habitación del señor Krum o al menos eso deduzco, ¿Qué habitación es donde duermes ahora?- Era entendible su confusión, mas aun cuando nadie le había contado el pequeño detalle de que mi matrimonio con Viktor era un arreglo.

-cierto que nadie te lo ha contado. Tienes razón, ésta es la habitación de Viktor, y donde duermo es mi cuarto, siempre lo fue-

-Entonces duermes allí porque no quieres dormir en la cama donde dormías con tu esposo, y por eso has vuelto a tu vieja recamara- afirmo como si intentara resolver un cubo de colores.

-No, donde duermo no es mi vieja habitación, siempre he dormido allí y Viktor aquí. Mi matrimonio con Viktor no era real, él y yo no nos amábamos, al menos no como pareja. Decidimos casarnos un par de años después de la muerte de nuestros padres para proteger la empresa y todo lo demás- Su cara era como si le hubiese revelado una epifanía.

- Es decir que jamás durmieron juntos- Afirmo
Yo negué, pero luego me retracte.

-Bueno, jamás no, de vez en cuando, sobre todo cuando alguno se sentía mal o deprimido dormíamos juntos, como amigos, por eso el día de su funeral, no podía, ni quería pensar en mi cama sin él a mi lado consolándome. No te confundas Ron, lo amaba, pero como se ama a un hermano- Finalice con una lágrima corriendo por mi mejilla mientras observaba la imagen de la fotografía.

-Te puedo asegurar que donde quiera que esté, él sabe que vivió los mejores años de su vida con una de las mujeres más increíbles que existen- Levante mi rostro y me seque el rastro de la lágrima en mi cara, observe sus ojos y al momento supe que sus palabras eran sinceras.

-No soy la única increíble de la historia, en todos mis años jamás había conocido a un hombre tan agradable como tu, me siento protegida cuando estoy contigo- Aquellas palabras salieron sin mucho esfuerzo de mi boca, con demasiada naturalidad para mi gusto. Ronald se sonrojo, luego soltó una sonrisa apenada que también me robo una carcajada al instante.

-Es la primera vez que alguien me da el adjetivo de agradable, y sobre la protección, soy tu guardaespaldas, eso quiere decir que estoy haciendo algo muy bien- Su sonrisa juguetona y tímida seguía allí cuando termino la oración.

-Ronald… ¿conoces toda la casa ya?- negó y se señalo.

-¿Me vas a mostrar la casa?- asentí y camine hasta tomarlo del brazo y sacarlo de la habitación de Viktor.

-Además de mostrarte la casa, tengo que hacerte algunas preguntas-
-¿Preguntas?...Hermione, debes saber en éste momento que yo realmente odio las preguntas- Pare en el descanso de la escalera y lo mire sonriendo.

- Entonces solo responde las que quieras- Avance dejando que me siguiera.

***

Luego de un par de horas de caminar por toda la casa, Ron había propuesto irnos a dormir ya que realmente ambos estábamos muy cansados.

Sin embargo mi curiosidad aun no había sido saciada, de todas las preguntas que le hice solo respondido claramente tres o cuatro, y eran las mas básicas; sus películas favoritas o su genero musical predilecto, así que sus respuestas fueron obvias, a la primera me respondió que su genero era la acción, y luego me aseguro que le encantaba el rock.

Cuando por fin entramos a la habitación, le hice la última pregunta que se me había quedado en la manga aquella noche.

-Ronald- Lo llame desde mi vestier cuando estaba escogiendo mi pijama.

-¿si?-

-¿Cómo fue que llegaste a ser guardaespaldas?- hubo un silencio algo prolongado, así que supe que tampoco quería responde aquello. Cuando Salí del vestier con una bata que tapaba mi camisón se estaba quitando el reloj dejándolo sobre la mesa del café, al igual que su saco y corbata.

-Hasta mañana - dije como despedida cuando me metí en la cama; no quería presionarlo para que me dijera su vida privada.

-Fui militar antes de ser guardaespaldas- Me senté en la cama asombrada porque hubiese decidido responderme – renuncie al ejercito, y luego de eso me dedique a cuidar personas, y descubrí que lo hacia bastante bien- se recogió las mangas y abrió su camisa un par de botones para luego sentarse en el sofá.

-¿Por qué renunciaste?- Pregunte curiosa.

-No me gusta hablar de ése tema, no lo tomes a mal, es solo que…no me gusta- volteo su cara lejos del alcance de mi mirada, y yo realmente desee acercarme y agradecerle la confianza que había tenido para responderme, pero sentía que ya había tenido suficiente con lo que le había dicho aquella mañana, y esa avalancha enorme de preguntas.

-No te preocupes, todos tenemos secretos…Duerme bien, y cuando digo duerme, es realmente descansa, Weasley- sonrió y se cuadro militarmente en el sillón.

-SI, JEFA- Rodé los ojos y luego me acomode para dormir.

***

A la mañana siguiente encontré a Tonks sentada en el sillón donde la noche anterior había estado mi pelirrojo guardaespaldas.

-Buenos días jefa durmiente- La mire mientras me estiraba un poco y luego me levante para dirigirme al baño.

-¿No te vas a asomar por la ventana?- La mire con una ceja levantada y los brazos cruzados, pero no dude en caminar hasta la bendita ventana…y ahí estaba él como el día anterior, trotando solo con un pantalón, totalmente transpirado y sexy.

Cuando se estaba aproximando a la casa miro hacia la ventana y una sonrisa se poso en su rostro, luego levanto una toalla que tenia en su hombro.

- Al parecer Lavender no es la única rápida de la casa, Weasley aprendió en dos días como sacarte sonrisas matutinas, una de las cosas mas complicadas del mundo- Le hice una señal obscena con mi mano sin dejar de mirar por la ventana sonriendo. Solo pude escuchar su carcajada cuando por fin me separe de la ventana para darme una ducha y bajar a disfrutar de aquel sábado.

-Buenos días, Hermione- Saludo Ron desde la puerta del comedor, Iba sin su ya acostumbrado uniforme, al contrario de eso vestía un suéter cuello en v color vinotinto que destacaba su pecho y figura atlética, unos jeans y zapatos casuales marrones sin medias.

-buenos días…Ron- Sonrió, supongo que por mi completa cara de idiota al verlo tan…diferente, relajado, no lo se, pero se veía incluso mejor que con el uniforme.

-venia a despedirme- Por alguna razón mi pecho se acelero y una sensación de miedo me azoto.

-¿Despedirte?-

-si, los fines de semana son mi tiempo libre, así como el de Tonks, ¿el señor Severus no te lo dijo?- Claro, sus días de descanso, no lo había tomado en cuenta, realmente no se que pensaba, él no se quedaría veinticuatro, siete protegiéndome…Por favor.

- No, no me había dicho nada, pero es algo obvio, tu también necesitas descansar- No se si mi cara de desilusión era evidente.

- Pero no te preocupes, estos dos días te cuidaran Seamus Finnigan y Lavender Brown... se que no es tu favorita, pero es buena en lo que hace, ya la probé- Enarqué una ceja rápidamente ante su explicación.

-La…probaste-El comprendió como habían sonado sus palabras a mis oídos.

-si, la probé, ya sabes, trotamos y le puse algunos ejercicios y a disparar, es buena en todo, Potter no se equivoco cuando la dejo a mi cargo, es de lo mejor que he visto- Asentí secamente, por alguna razón aquella mujer cada vez me caía peor, y eso en mi era complicadísimo.

-Bien, que puedo decir, me va a cuidar súper Lavender Brown- lo observe componer una mueca de culpabilidad, al parecer no era ajeno a mi aversión por la policía, pero que mas podía hacer, realmente no debía armar una escena como la del día anterior.

-Si tienes alguna queja, no dudes en decirme, estaré atento a cualquier cosa, mi número lo deje escrito en un papel sobre tu cómoda. Nos vemos el lunes, feliz fin de semana- Se acerco y me dio un beso en la mejilla, como cualquier amigo que conociera desde años atrás.

-igual Ron, disfruta, descansa y no te preocupes por mi se que me dejas en buenas manos- el asintió sonriendo como si agradeciera que no me pusiera difícil por mis nuevos niñeros. Después de aquello se alejo fuera del comedor, dejándome con una terrible decepción, algo poco entendible.

-Maldito fin de semana el que me espera con la versión mujer de rambo- Pensé en voz alta, cuando Tonks entro para despedirse.

-Acabo de ver salir a Weasley, supongo que esa cara la tienes porque te dijo quienes te cuidaran, cálmate solo será día y medio…Disfruta, adiós- Nymphadora, se alejo con una sonrisa burlona y yo me recosté de mi silla con los brazos cruzados.

Sábado y domingo pasaron uno mas aburrido que el otro, solo había hecho lo de siempre, leer una buena cantidad de horas, mirar películas viejas, revisar las finanzas de la empresa, y contemplar por mi ventana el patio; en esas largas horas de meditación frente al vidrio, me di cuenta de que realmente esperaba a que Ron apareciese de la nada trotando a mitad del jardín, como ya lo había hecho en la última semana. Era cierto lo que me decía Tonks, podría mentirle a ella, pero no a mi, Ronald me deslumbraba en mas de un sentido y aunque me empeñara en querer negármelo, el subconsciente me gritaba que me gustaba y mucho, no por nada tenia aquel gran rechazo por Lavender Brown, rechazo que propicio que la pobre rubia durmiese parada en mitad del pasillo la noche que le toco cuidarme, sabia que estaba mal, pero no era algo que pudiese controlar, Weasley había llegado para tumbar muchas barreras a mi alrededor.

Viktor había muerto, y Ron apareció para cuidarme, yo me excedo y él me frena con sus gestos, quiero cuidarlo, aunque ese sea su trabajo, y lo mas sorprendente aun, me ha hecho sonreír en la que debía haber sido una de las semanas mas tristes de mi vida, y aunque así era, él aligeró la carga de una manera tan significativa, que el aire denso de la primera noche sin Viktor se había esfumado.

Me desperté el lunes, sola, sin Tonks o Ronald, y sin pensarlo corrí a mi ventana desesperada como una adolescente, solo para ver a mi guardaespaldas trotando hacia la casa, de nuevo sin camisa, solo con una botella de agua en la mano. Miró directo a mi ventanal donde sonreí saludándolo, le hice seña para que esperara, y corrí al vestier donde tome una toalla de mano limpia, regrese a la ventana rápidamente y la abrí.

-buenos días- Me dijo en voz alta para que pudiese escucharlo, luego señalo la toalla que estaba en mi mano, y acto seguido se apunto con el dedo así mismo con un gesto de duda.

-si, es que otra vez estas sin nada para secarte- lance el paño, y lo atajo sin esfuerzo para después secarse el cuello con y parte del abdomen.

-¿quiere matarme de un infarto?- pensé viéndolo en aquella tarea.

-gracias- dijo con una sonrisa que parecía el mejor remedio matutino para la flojera.

-No te preocupes, de todas maneras verte trotar todas las mañanas es como ejercitarme yo misma- Y ahí estaba, Ronald Weasley derribando otro muro mas en mi, la pared del descaro había caído mortalmente.
-Entonces procurare no faltar nunca- amplio su sonrisa a una mas picara y entro a la casa.
Si Tonks hubiese estado en la habitación, seguramente seria blanco de sus indiscriminadas burlas; pero no lo podía evitar, él hacia que yo me comportara de aquella manera sin siquiera proponérmelo, como dije, había llegado derrumbando muros a mi vida, incluso el que decía que no me gustaba el deporte, pero en ese momento estaba segura de que no solo me gustaba, sino también de que tenia uno favorito, ver trotar a Ron en las mañanas, el mejor deporte del mundo.

***

domingo, 4 de agosto de 2013

- Biberones y Sonrisas -


Ron miro el reloj por segunda vez aquella madrugada, eran las tres de la mañana y su hija de un mes de nacida le avisaba de nuevo con su llanto que tenía un hambre voraz.

Apoyo sus pies en el suelo alfrombado y luego volteo para encontrar a una Hermione totalmente dormida, no pudo evitar sonreír ante aquello. En la guerra, luego durante su estadía en la academia de aurores y mas recientemente con el nacimiento de su hija, su sueño se había hecho cada vez mas ligero, dejando atrás aquella pesadez que lo hacia dormir durante muchas horas como si no existiese un mañana. Por lo tanto era totalmente común que fuese él quien se levantara con el mínimo llanto de su bebe.

Se levanto con cuidado de no mover mucho la cama y dejo atrás su habitación. La pieza de la pequeña Rose se encontraba justo al lado de la de ellos, así que no debía ir tan lejos. Se asomo a su cuna, encontrándola hecha un mar de lágrimas, Ron no pudo evitar sonreír enternecido por aquella bebita que lo hacia el hombre mas sensible del mundo. La tomo entre sus brazos con mucho cuidado y cariño, cosa que fue un remedio completo para la pequeña, que dejo de llorar al instante.

-¿Tienes hambre Rosi?- Le preguntaba mientras tomaba de una mesa uno de los biberones que Hermione le había dejado preparado para la noche, luego con su varita lo calentó un poco, por ultimo comprobó la temperatura en su mano, sin preámbulo coloco la mamila en los labios de la pequeña quien comenzó a succionar sin pensarlo demasiado.

-Tu madre tiene razón, sacaste mi estomago- Le hablaba mientras se mecía muy ligeramente en la mecedora de la habitación-…Pero también hay que hacer justicia, sacaste los pulmones de tu Madre para gritar, si sigues llorando así despertaras a todo el vecindario, pero si te soy sincero, realmente no me importa, seguramente si alguien se le ocurriera reclamar tu madre pondría esa cara que asusta tanto y luego diría alguna cosa para que la gente saliese huyendo…Imagínate que salgas con el carácter de Hermione- Ron seguía con su monologo sin percatarse que Hermione se encontraba apoyada en el marco de la puerta totalmente enternecida por verlo alimentando a su hija, pero al mismo tiempo se le ocurrió una idea.

-Así que tengo un carácter de loca…Ya veo, bien Ronald, una vez mas sacas tu genialidad a relucir- Ron levanto la cara con asombro, al descubrí a Hermione en la puerta.
No…Mione, yo solo estaba…- No pudo terminar la frase ya que la castaña se acerco a la bebe que se había dormido de nuevo en los brazos de su padre, la beso con cuidado de no despertarla y luego salio de la habitación hecha una furia, o al menos eso creía Ron.

-Genial, una maldita pelea a las tres de la mañana, esto tiene que ser un condenado record mundial…- Se levanto de la mecedora con cuidado de no despertar a la niña y la coloco en la cuna, admirándola por lo que debería ser la ultima vez aquella noche – Ahora a contentar al basilisco que tengo en la cama- Cuando entro en su habitación encontró a Hermione de espalda a él fingiendo dormir.
-Amor, yo solo estaba jugando con Rosi, lo siento no lo decía en serio- Hermione fingía dormir mientras Ron la había abrazado desde atrás y le hablaba al oído- amor… Se que no estas dormida, dime algo…De verdad, lo siento- Hermione volteo para ver a Ron con una sonrisa burlona en la cara.
-¿De que te ríes?- Pregunto confundido por la bipolaridad de su mujer.

-De que te acabo de gastar un abroma y tu caíste, ahora vuelve a decirle a nuestra hija que tengo un carácter de miedo- Hermione sonreía triunfante en su juego, mientras Ron abría la boca con falsa indignación.

-Pagaras por esta enorme humillación Hermione WEASLEY- Recalco el apellido casada de la mujer- jamás volverás a engañar a tu rey y dueño señora WEASLEY- bromeo el pelirrojo, mientras se montaba encima de ella y comenzaba a hacerle cosquilla.

-¡NO!, ¡NO!, suéltame Ronald… ¡Por favor!- pedía con suplica y desesperación mientras no podía evitar soltar carcajadas cada vez mas fuertes.

-Es una suerte que halla puesto el Muffliato sino despertarías a la bebe…ahora di, Ron eres mi rey, y jamás volveré a burlarme de ti-

-Ni…en tus mas…Profundos sueños… ¡NO!... ¡PARA!, ¡PARA POR FAVOR!-

-dilo entonces, Ron eres mi rey y jamás volveré a búrlarme de ti- repitió con burla mientras paraba las cosquillas que le propinaba a su esposa.

-Esta…bien-tuvo que hacer un enorme esfuerzo para respirar normalmente de nuevo, así que luego que se calmo del ataque de risa y de que Ron la soltara se levanto para poner la cara a su altura- Ron serás mi rey, pero jamás dejare de reírme de ti porque es una de las cosas que me hace amarte, tu ingenuidad para ciertas cosas- luego lo beso rápidamente y volvió a sonreír.

-Eres la trampa en persona, ¿Qué paso con la prefecta que no rompía su palabra?, Ya no se puede confiar en nadie- se lamento fingidamente, pero completamente derrotado por la ternura de que le podía mas que la broma.

Hermione rió en su cuello sabiéndose la mujer más feliz del mundo en aquel momento. Cuando levanto su cabeza y lo miro a los ojos, supo que el era su perdición.

-¿Me sabes incondicionalmente tuyo verdad?- La seguía mirando de aquella manera intensa que la desarmaba por completo. Hermione solo asintió mordiéndose el labio mientras sentía los brazos de él a su alrededor- Te amo… mas de lo que amare en muchas vidas, y Merlín sabe que eres a la única que le digo estas cosas, porque eres la única que me hace comportarme como un baboso sentimental…Gracias por hacerme el hombre mas feliz del mundo, por regalarme a lo mas hermoso que jamás tendré, a ti y a Rose, te debo mas de lo que podré pagarte- Había declarado todo el amor que sentía por la castaña que lo desarmaba al completo.

-Ron…- Hermione lo beso con todo el amor que podía, sabiendo que él hablaba desde lo más profundo de su alma. Lo atrajo hasta ella para quedar acostado en la cama – Yo también te amo, mas de lo que te puedas imaginar Ronald Weasley, mas que a mi propia vida- Ronald estaba ansioso por demostrarle todo su amor y por ello la beso intensamente separándose solo para tomar aire, pero pronto recordó el "reposo sexual" de cuarenta días que les había mandado el medico, luego del nacimiento de la bebe.

-No podemos- dijo por toda explicación. Ella entendió al instante y lo invito a quedarse en aquella posición para volver a dormir.

-Lo se- Luego de aquello, se quedaron dormidos, ella acariciando la espalda desnuda del pelirrojo y él recostado en su pecho, mientras escuchaba su corazón acompasarse con su respiración.

***

jueves, 1 de agosto de 2013

Capitulo 4: El abrazo

                                                 - El Abrazo -


Las siguientes horas luego de llamar a la policía habían sido totalmente un caos, incluso más que en los últimos días. Todos aquellos hombres uniformados buscando pruebas en el estacionamiento, en otras partes del edificio y en la oficina, mientras el jefe de ellos, el oficial Harry Potter me hacia preguntas cada vez mas confusas.

-¿sabe usted de alguien que quisiera hacerle daño?, ¿Recuerda algún altercado que haya tenido el señor Krum días antes de su muerte?, ¿peleaba  usted con el señor krum?-Preguntas y mas preguntas por parte de aquel hombre, de cabello negro, ojos verdes, y anteojos circulares.

Mientras todo aquello pasaba, Weasley se mantenía a mi lado como una estatua, mirando a todos y cada uno de los que me rodeaban, ni siquiera puedo decir cuanto tiempo estuvo el pobre en aquella posición.

Agregando  más a aquel asqueroso día, el oficial Harry Potter había insistido en que uno de sus hombres, o en este caso mujer, se quedara cerca para responder mejor a cualquier circunstancia; ante esto, mi pelirrojo guardaespaldas había reaccionado frunciendo el seño.

- Oficial, me parece que ya tenemos suficiente escolta no necesitamos a una persona mas- dijo Ronald, y yo apoyaba esa moción.

- si, estoy de acuerdo, pero necesitan a profesionales- Potter repaso con la mirada a Weasley, vi que el segundo se tensaba y con razón, incluso yo me sentí ofendida.

-Mi equipo y yo somos bastante profesionales, oficial- El rostro de Ronald estaba tenso, bastante mas serio de cómo se había mostrado desde el momento en que lo conocí, y creo que eso era decir mucho; su mandíbula estaba tensa, el ceño completamente fruncido y la mirada fija en aquel joven oficial – Sin embargo, si desea dejar a algún funcionario sepa que estará bajo mis ordenes, es decir, no quiero que estorbe- Había sido déspota en la misma proporción que el joven  de los ojos verdes, que comenzaba a tensarse de igual manera.

- Ningún oficial puede estar bajo sus ordenes, usted es un civil- Mis ojos viajaban de un lado a otro en aquella disputa que parecida duraría horas-

Entre toda aquella batalla por mi seguridad, note a Severus acercase.

-¿Podemos hablar un momento?- su mano descansaba sobre mi hombro; su preocupación se hacia mas palpable. Me levante del sillón donde me encontraba y lo seguí hasta el vestier de mi oficina, el único lugar despejado de policías en ese momento.

-¿Qué mas sucede Snape?- el cansancio en mi voz de nuevo era palpable, parecía que de ahora en mas, Severus se tendría que acostumbrar a mi nuevo e impuesto estado de ánimo.

-A estas alturas la prensa debe estar especulando como le da la gana, ¿Qué se supone que vamos a hacer mañana cuando salgan los periódicos?, la situación es bastante critica- lo mire conciente de que todo pendía de un hilo.

Durante años vi como mis padres manejaban junto a los señores Krum, “El monstruo”  como llamaba  mi abuelo a la empresa, Luego cuando ellos murieron y tuve que tomar mi parte de manejo junto con Viktor, fue  sumamente duro, apenas habíamos cumplido la mayoría de edad, sin embargo, Snape fue como un tutor para nosotros, nos enseño el pleno manejo de todo. Así que basándome en todo eso lo mire y el supo inmediatamente que mi cerebro estaba en plena fabrica de ideas.

- Trae a Luna por favor- él salio inmediatamente del vestier trayendo a Luna consigo pocos segundos después.

-¿en que soy útil?- pregunto la rubia.

-¿Para cuando dejo Viktor pautada la fecha del lanzamiento del nuevo modelo?- Luna saco su celular, y lo reviso por un par de segundos.

-Para el viernes de la semana entrante, pero con todo esto, supongo que no habrá problema alguno en retrasarlo, dudo que los patrocinantes digan algo… si es que aun quedan - Ella llevaba toda la razón, con la cantidad de problemas que azotaban a la empresa, quizás muchos de los mas importantes  se retiraran.

-no la vamos a retrasar, al contrario, debemos crear una campaña agresiva; que no quede duda de que ésta seguirá siendo la numero uno en el mercado automotriz, necesito que llames a Rita-

-¿Skeeter?- Pregunto incrédula mi secretaria- Hermione esa mujer les hizo la vida imposible a ti y a Viktor cuando era periodista, ¿lo recuerdas?-  Claro que recordaba, esa maldita mujer era una arpía, la habían botado de “El profeta” un años atrás por lo mala que era entrevistando gente y por la cantidad de demandas que le habían impuesto, sin embargo parecía ser la mata de la habilidad, puesto que pocos meses después había aparecido como una gran publicista.

- Si, lo recuerdo perfectamente, pero hay que reconocerle algo, ella sabe como cambiar una realidad, y eso es lo que necesito, una gran campaña, alguien que sepa como dirigir voluntades a través de palabras e imágenes, y esa es Rita Skeeter, necesito redirigir la atención de las personas- Severus me miro comprendiendo mi idea.

- ¿Quieres que esté en esa reunión?- seguramente ya había construido una serie de parámetros legales para obligar a Rita a solo cumplir su función.

-Si, necesito dejarle en claro las reglas del juego, que sepa que trabaja para mí, además de afinar cuanto le vamos a pagar y otros detalles- Luna miro a Severus y luego a mí con cara de confusión.

-Hablan como si ya ella hubiese aceptado, ¿Qué les dice que no se negara?-

-Es simple, esa arpía se mueve por dinero y curiosidad, y yo le ofrezco las dos cosas, además, se que va a aceptar, con el trato económico que le voy a dar, trabajar va a ser su ultima preocupación cuando termine-

-Esta bien, ustedes son los que saben; a que hora la cito- de nuevo habilito su celular y espero mi respuesta.

- a las nueve de la mañana, en mi casa – dije pensando bien lo que quería hacer.

-¿no seria darle demasiada confianza invitarla a tu casa?- ésta vez fue Severus el que se perdió en mi tramoya de ideas.

-Quiero que se sienta como en casa, si tiene alguna duda que la despeje allí mientras almorzamos; no pienso hacer nada formal. No se confundan, no quiero a Rita de amiga, pero necesito que se sienta lo mas confiada posible, de esa manera será mas fácil manejarla- Luna y Severus asintieron al mismo tiempo- Bien, por ultimo Luna, encárgate de todo lo necesario para el lanzamiento; servicio, invitados. Si necesitas ayuda delega funciones en cualquiera de lo empleados. ¿Estamos todos de acuerdo?- Ambos asintieron y me dispuse a salir del vestier.

Cuando me encontré fuera, busque con la mirada a mi guardaespaldas, quien se encontraba viendo la pantalla de una laptop concentradamente junto al oficial potter. El ambiente había cambiado bastante entre ellos en ese par de minutos que no estuve, cuando me fui la tensión era palpable, pero ahora no había seños fruncidos, solo una amena conversación o al menos eso se veía. Me acerque y pude observar lo que veían tan atentamente, era el vídeo de seguridad del estacionamiento.

-¿lograron algún acuerdo?-ambos hombres me miraron y asintieron.

- La oficial Lavender Brown formara parte de la escolta de ahora en adelante, y estará bajo mi cargo- levante la ceja preguntándome como habían llegado a aquel trato, que hasta hace minutos parecía inviable.

-y… ¿Dónde está la oficial Brown?- pregunte mirando a todos lados. Observe a Harry Potter llamar a una Rubia alta y despampanante  que se encontraba al otro lado de la oficina, vestía de uniforme pero aun así era completamente visible su belleza.

-Señora Granger, le presento a Lavender Brown, ella formara parte de su escolta como ya le ha dicho el señor Weasley- La rubia me extendió la mano a modo de presentación la cual acepte, sin embargo me sentía un poco desprestigiada, jamás me había considerado fea ni mucho menos, pero al lado de aquella chica yo estaba en bastante desventaja. – Lavender de ahora en mas estarás bajo la orden directa del señor Weasley- ésta miro a mi guardaespaldas con una sonrisa y asintió.

-Gracias por todos sus esfuerzos oficial Potter- dije a modo de agradecimiento.

-despreocúpese es mi trabajo. Bien, supongo que aquí ya no hay mas nada que hacer, mi equipo me ha dicho que tienen todo lo necesario, así pues señora Granger, Señor Weasley, estaremos en contacto- nos dio la manos a cada uno y se alejo reuniendo a todo su equipo hasta que salio de allí.

-¿Será que ya nos podemos ir a casa?- Weasley miro y asintió. Él realmente era un hombre de pocas palabras…

                                                                            ***

Cuando pisé mi habitación por fin, pensé que podría darme un baño y descansar, pero no, me equivoque ya que tocaron a mi puerta. Cansada y malhumorada como me encontraba abrí con una ceja enarcada, era Tonks.

-Siento molestarte Hermione, pero venia a comentarte como será la guardia-

-te escucho- dije sin animo de oír mas que una pocas palabras.

- Weasley y yo nos turnaremos para cuidar tu puerta cada noche- eso tenia que ser mentira.

-De ninguna manera- dije alarmada.

-Lo siento Hermione, pero no podemos arriesgar tu seguridad, además te sentirás algo acompañada en las noches entre tanto pasillo solo- suspire cansada, mis ánimos de pelea no daban para tanto.

-Bien…Supongo, por cierto hoy note algo Nymphadora, Weasley no utiliza chaleco- La chica alzo la ceja, y casi pude leer su pensamiento malintencionado en su frente.

-No lo se, la verdad no lo vi tan detalladamente como tu- y allí estaba la Tonks de siempre. Me sonroje totalmente.

-Sabes que no me refería a eso, es obvio que no lo usa, se vería a leguas- dije para defenderme, aunque la realidad era que si había visto detalladamente a Weasley, mas allá de todo aquel caos, mi cerebro tomo un segundo para admirar a aquel pelirrojo que realmente era muy guapo.

- como tu digas, de todas maneras mira, ahí viene a hacer la primera guardia, pregúntale tu, buenas noches Hermione- No me dio tiempo a despedirme porque salio rápido de mi vista.

Ronald Weasley caminaba hacia mi puerta, estaba vestido con la misma ropa que utilizo todo el día, y aunque la dureza de su mandíbula lo hacia un hombre firme y enérgico, su cansancio era notorio en las ojeras que enmarcaban sus ojos.

Suspire cansada- buenas noches Weasley- me despedí, con algo de culpa porque él debería pasar la noche despierto cuidando mi sueño.

-Buenas noches señora- cerré la puerta y camine hacia mi cama, acostándome en el mullido edredón.

                                                                          ***
Escuche unos golpes y gritos en la puerta, luego un hombre encapuchado entro a la habitación, pude ver a Ronald tirado inmóvil en el suelo, y a aquel hombre caminando lentamente hacia mi, cuando estuvo lo suficientemente cerca para verle la cara...desperté, estaba transpirada, con la respiración agitada y asustada.

Me levante rápido de mi cama sin importarme el pijama y abrí la puerta, suspire tranquila al ver a Weasley recargado en la pared de enfrente, mientras intentaba mantenerse desierto. Sus ojos estaban rojos por el trasnocho.

-¿Necesita algo, señora?, ¿se encuentra bien?- me miraba en alerta buscando algún factor de peligro.

-eh...si, veras Weasley, quiero que entres a la habitación conmigo- ni siquiera sabia porque hacia aquello con un hombre que apenas acababa de conocer, pero la verdad era que me daba un pánico horrible que le sucediese algo, como le paso a Dean.

-¿Disculpe?- lo vi incrédulo, y seguramente como a todo hombre, le pasaron varias ideas sobre lo que yo quería con él, por eso me apresure a explicarme.

- mire, jamás dejo que mis guardaespaldas me cuiden aquí, Tonks por ejemplo me cuidaba dentro de la habitación en algunas oportunidades, y se que es distinto porque ella es mujer, pero me dan ganas de insultar a Snape tan solo de saberlo trasnochado y sin una silla- explique rápidamente.

-No se preocupe señora, es mi trabajo- dejo asomar una pequeña sonrisa, la primera en todo el día, y eso me encandilo.

- nada de eso, adentro hay un sillón y una cafetera, así que pasa por favor- lo vi pensarlo durante un momento.

-¿Que pasa si viene el señor Snape, y me encuentra en su habitación?-

-aquí la jefa y dueña de todo soy yo, decido, quien o que, así que si te ve allí yo le diré que fue mi idea y que te deje en paz, él no tendrá nada que hacer en ese caso- su rendición era palpable en el aire, realmente debía estar muy cansado.

-Bien, pero si en algún momento se le hace incomodo, por favor dígamelo y me retirare- asentí mientras el pasaba.

-Allí esta la cafetera, el sillón es tuyo- le señale las cosas y el fue asintiendo.

- gracia señora-

- de nada Weasley, hasta mañana- dije, luego  me metí a la cama, no sin algo de vergüenza, después de aquello no recuerdo mucho mas.

***
Comencé a despertar lentamente, por la luz que se irradiaba desde la ventana, pude ver que Weasley estaba parado en ella con una tasa de café en las manos, y con las mangas de su camisa remangadas. Ese hombre realmente debía estar muy cansado.

Volteo al oír el movimiento de mis cobijas.

-Buenos días señora- me miraba y no podía evitar cierta vergüenza porque me viera recién levantada.

-Buenos días Weasley, disculpe mi apariencia matutina- estoy segura que mis mejillas brillan al rojo vivo, ¡que vergüenza!

-no se preocupe, se ve bastante bien- Lo vi sonreír, una mueca corta y rápida pero sonrisa al fin, me dejo como antes, encandilada, además su camisa estaba sin corbata y con los dos primeros botones abiertos. Ahora que podía tardarme más de un segundo detallándolo, podía asegurar sin lugar a equivocación, que aquel hombre realmente era hermoso.

Sacudí mi cabeza para concentrarme en la realidad.

-Lo dudo, pero gracias, me iré a asear. Por cierto, ¿a que hora viene Tonks?-

-debería estar por venir, ella me suplantara mientras, bajo a desayunar y cambiarme de ropa-

-mientras tanto por favor duerme...y es una orden- volvió a hacer su sonrisa rápida y asintió mientras yo le alejaba.

Entre al baño desvistiéndome, pensando en todo lo que debía hacer aquel día, que no era poco, Debía hacer que Rita Skeeter aceptara trabajar para mi, que no era algo precisamente difícil, luego de eso me encerraría en mi despacho a pensar una nueva estrategia para la empresa,  y por si fuera poco, teníamos a días el  necesario lanzamiento del nuevo Ingland V12. Toda una semana de mierda.

Deje que el agua cayera por mi cuerpo, permitiendo que el estrés se fuera con ella, si no pudiera relajarme colapsaría en cualquier segundo.

Luego de treinta minutos. Abrí la puerta cuidadosamente ya que estaba solo con una toalla y no deseaba que Ronald me viese en esas fachas, pero para mi grata sorpresa, lo encontré completamente dormido en el sillón, como le había pedido.

Escuche que tocaban la puerta y me apresure a abrir era Tonks.


-Hola Hermione, ¿donde esta Weasley?- pregunto mirando hacia todos lados, yo le señale el sillón, y ella alzo de nuevo sus cejas como la noche anterior.

-Le ordene que durmiera algo, déjalo mientras me cambio-

Corrí hacia el vestier y me coloque lo primero que encontré medianamente arreglado, un pantalón de vestir negro y un blazer y del mismo color, peine mi cabello y retoque algo mi cara, luego salí.

Tonks se había apoyado en la ventana como en su momento lo había hecho Weasley, mientras él seguía placidamente dormido boca abajo en el mueble.

Tonks me miro de nuevo y con una seña me pregunto;

-¿Qué haremos con la bella durmiente?- susurro.

-déjalo dormir. La arpía de Skeeter debe estar por llegar, así que por ahora solo cuídame tu, al fin y al cabo estamos en la casa, pero si llega Snape dile al otro guardaespaldas…¿Finnigan?- ella asintió- bien, dile que corra a despertar a Weasley- Tonks sonrió moviendo su cabeza de un lado a otro.

Yo no le preste atención y salí de la habitación con ella detrás de mí.

***
Aun era temprano, Skeeter debía llegar en una hora, así que me daba tiempo de desayunar, sin embargo, no fue mucho lo que comí, pero antes de retirarme del comedor se me ocurrió algo.

-Bella…- llame a mi ama de llaves quien atendió rápidamente, era una mujer medianamente alta, con el cabello desorganizado y un poco loca, sin embargo en los dos años que tenia trabajando allí, su eficiencia era casi palpable- Bellatrix por favor, necesito que en unas horas, quizás al medio día, subas a mi habitación y despiertes al jefe de seguridad que se encuentra dormido en el sillón, y luego le sirvas algo de comer, no lo he visto probar bocado desde ayer- ella sonrío a su manera y asintió.

-¿algo más señora?-

-si, por favor muéstrale su habitación, para que se instale- Luego de eso me levante de la mesa y me dirigí a los jardines de la gran casa, eran sumamente amplios, en proporción con la mansión, había un piscina muy grande y alrededor algunos lugares de permanencia y disfrute, yo tenia ya mucho tiempo sin hacer uso de esos sitios, generalmente no tenia mucho tiempo para ese tipo de distracciones, siempre estaba en el despacho, o en la oficina, y cuando tenia tiempo libre solo quería dormir.
A lo lejos se divisaba un bosque de árboles, este tenía un sendero que se dirigía a un claro, Viktor y yo nos cansamos de jugar en aquel sitio, sin embargo, tampoco había ido allí en bastante tiempo.

Me quede rememorando viejos momentos no se por cuanto tiempo, solo cuando sentí la mano de  Tonks sobre mi hombro salí de la ensoñación. Todos los que me cuidaban tenían la capacidad de desaparecer por un rato cuando estaban conmigo, aunque siguieran allí; seguramente para darme espacio.

-Rita Skeeter ya llego- me informo.

-¿y Snape?- pregunte.

-Esta por llegar, quieres que le diga a Seamus que despierte a Weasley-

-No, Bellatrix lo va a hacer al medio día, si Severus pregunta le diré que quiso ir a revisar los alrededores del bosque- Tonks asintió y me dio paso para entrar a la casa.

En el living de entrada se encontraba Rita Skeeter, con su ya conocido llamativo conjunto; vestía de rosado chillón, sus labios estaban rojos, y su cabello amarillo, completaban aquel aspecto tan despreciable de aquella mujer.

-Rita Skeeter en mi living, que gran honor- dije con un notado sarcasmo; ella sonrió igual de falsa que yo.

-bueno, tu fuiste quien me invito querida, sin embargo no entiendo por qué- enarco una ceja añadiéndole mas hipocresía a su falsa sonrisa.

-Rita, hace una mañana preciosa, porque no me acompañas al patio y ahí hablamos con calma- le hice una señal con mi mano para que me siguiera. Tonks me pisaba los pasos de cerca mientras vi que asentía a alguna cosa que le estaban diciendo por el auricular.

-Hermione, Snape esta llegando, y Weasley viene bajando las escaleras- me susurro.

Asentí y seguí avanzando, Weasley definitivamente era más fuerte que el odio, ¿Qué demonios hacia levantado, si se había trasnochado?

En el patio se encontraban un par de mesas con sonbrilla, antes las utilizabamos muchísimo, sobre todo en verano. Invite a Rita a sentarse y esta acepto gustosa.

Weasley apareció azorado, con un nuevo conjunto de ropa y con el cabello aun empapado de la ducha, Rita lo miro y sonrió.

-¿tan rápido olvidaste a tu esposo, querida?- La mire de manera asesina.

-El señor Weasley es mi nuevo guardaespaldas, Rita- la mujer  sonrió más ampliamente y luego miro detenidamente al recién llegado.

-¿Weasley?... ¿Tu hermana no es Ginevra Weasley, la jugadora de fútbol?-

-Si, así es- dijo serio el pelirrojo.

-Particular guardaespaldas el tuyo, debe ser todo una caja de Pandora- observe como Ronald comenzaba a incomodarse, así que llame su atención.

- Rita estamos aquí porque te quiero proponer un trato laboral- ella frunció la boca y entrecerró los ojos, dirigiendo de nuevo su atención a mi.

-¿y a que debo tanta generosidad?- dijo de manera sarcástica.

- en el ultimo año te has vuelto, según se, una gran publicista y yo estoy necesitando a alguien con la capacidad que pareces tener-

-no parezco, Hermione, tengo la capacidad- me recalco bajando sus lentes hasta la mitad de su nariz.

-Rita seamos sinceras, eres un sucio bicho rastrero que sabe exactamente como cambiar realidades con mentiras, y mas de una vez lo hiciste conmigo y con Viktor, sin embargo  precisamente y muy a mi pesar, por esa capacidad te quiero en mi equipo de trabajo, como sabrás  hay una enorme cantidad de mala prensa alrededor de la compañía y se que tu puedes remediar eso exagerando algunas cosas, y quiero que lo hagas-  Jamás se ofendió, porque sabia que era verdad, realmente al que percibí asombrado fue a Weasley, quien me miraba con una ceja alzada, y una sonrisilla de incredulidad en sus labios.

-¿Qué te hace pensar que aceptare?, me has insultado y jamás me has caído bien, si vamos al caso- se acomodo en la silla recostándose mas cómodamente.

Necesitaba hacer tiempo antes de plantearle mi trato, así que deseaba que Snape terminara de llegar, y  pusiera su trasero a mi lado con el contrato en un documento legal e ineludible.

-Disculpa mi falta de educación, ¿te apetece algo de tomar?, ¿un jugo, quizás café o té?- me miro enarcando una ceja y sonriendo.

-Un whisky estaría bien- La mire con reprobación y luego llame a Tonks.

-Dile por favor a Bellatrix que traiga un Whisky, y un Té con dos de azúcar- Nymphadora asintió y entro a la casa.

Gracias a todos los cielos Snape apareció igual de serio que siempre.

-Disculpen la tardanza, tuve un retraso en la entrada, Hermione, señora Skeeter, Buenos días- con  una mano le hice señas para que se sentara, mientras yo proseguía.

-Bien Rita, el trato que te quiero plantear es el siguiente; harás ésta campaña, primero ocupándote del lanzamiento del nuevo automóvil que va a salir la semana entrante, luego en los siguientes días llevaras un seguimiento de este proyecto, y por supuesto mejoraras progresivamente la imagen de la empresa; a cambio te ofrezco una excelente paga, y por supuesto, una reputación de oro si logras hacer un trabajo exitoso-

- ¿Cuándo hablas de excelente paga, de cuanto estamos hablando exactamente?- Sabia que caería, realmente no tenia que hacer gran cosa.

Saque de mi maletín la chequera de la empresa y llene un cheque con los datos pertinentes, menos la cantidad y mi firma, luego se lo entregue.

Su cara fue monumental.

-¿Sin cantidad?- pregunto con ojos incrédulos mientras me miraba sobre sus horrorosos lentes.

-exacto, te estoy ofreciendo Rita, un cheque en blanco…Un hermoso cheque en blanco, imagina lo que podrías sacar de allí, tu solo piensa la suma y ponla allí- Los ojos de Rita no eran los únicos desorbitados en el lugar, Bellatrix y Tonks que acababan de llegar, Ronald y Snape, todos me miraban como si estuviese loca. Observe a Rita pensarlo detenidamente y luego puso una cantidad en el papel, segundos después me paso el cheque. Sonreí abiertamente ante la “millonada”, era muchísimo menos de lo que tenia pensado, de hecho, el numerito planteado por ella, cubría solo la producción de un día en la empresa a nivel de una sola fabrica; al parecer ella no estaba clara de la magnitud de Great Bretain.

-Perfecto, como veras Rita en este cheque solo falta mi firma para que lo puedas cobrar, pero antes de eso quiero que tú firmes un documento donde dejamos claros los términos de ésta relación laboral.

Rita rodó los ojos y luego con un gesto teatral de sus manos que se levantaron en el aire se dejo caer en la silla, ya que antes de eso había tenido la espalda en tensión.

-Sabia que esto no era tan fácil, ¿Granger que es lo que quieres?- Sonreí y mire a Severus quien tenia una ceja enarcada.

-Severus entrégale el documento a la señora Skeeter- De su maletín Snape saco una carpeta negra ligeramente gruesa por su contenido, al parecer había trabajado toda la noche.

Rita ojeo la carpeta rápidamente y me miro.

-Prefiero el resumen hablado-

-Bien señora Skeeter, en síntesis lo que dice ese documento, es que usted trabajara para Great Bretain hasta que la señora Krum establezca lo contrario, deberá estar siempre bajo sus ordenes, no puede dar información a nadie mas que a su equipo de trabajo sobre el proyecto, equipo que será escogido por nosotros con sus sugerencias; usted deberá informarle a la empresa, es decir, a Hermione, periódicamente sobre los avances, gasto y problemas, y cuando digo periódicamente cada vez que ella quiera; entre otras pequeñeces, de no cumplir con alguna de las cláusulas, estaremos en potestad de no solo quitarle el pago entregado sino de demandarla por incumplimiento de contrato- Rita miraba  a Severus con la boca abierta.

-¿Entonces Rita?, todos estamos esperando por ti-

- ¿Qué pasa si la campaña no logra el efecto deseado?-

-Como ya le he dicho si no incumple ninguna de las cláusulas y por consiguiente Hermione puede evaluar el trabajo, no habrá problema, si el trabajo no resulta seremos consientes de su esfuerzo- ella asintió, y luego volvió a intervenir.

-Con respecto a que sean ustedes los que deciden el termino de la relación laboral… podrían tenerme de esclava de  por vida solo con una sola paga, no pienso aceptar eso- con un gesto de la mano le pedí silencia a Snape, quien planeaba responder la pregunta.

-Despreocúpate Rita, te dejare ir en cuanto termine todo este embate, siempre cumplo mi palabras, pero si tu no confías, seguramente habrá alguien mas que este dispuesto a nadar en euros-

-No juegues Granger, confiare en ti…ahora dime, donde debo firmar- Sonreí y Snape le señalo donde debía firmar y yo hice lo propio con el cheque.

                                                                                ***

Luego de despedir a la arpía de Rita le pedí a Snape que se quedara, necesitaba hablar con el sobre algunas ideas que tenia. Lo hice seguirme al despacho con Weasley detrás de nosotros.


- Voy a legalizar el contrato con Skeeter a penas salga de aquí- Dijo cuando entramos en el despacho.

-Esta bien, necesito que la vigiles, no quiero sorpresas con esa mujer y siento que me las puede dar, ante el mínimo rastro de alguna estupidez por su parte procede legalmente…Pero no era ese el tema que quería tratar ahora- camine detrás de mi escritorio para buscar una carpeta algo vieja y luego me encamine al sillón que se encontraba cerca-

-Tu dirás- dijo sentándose frente a mi.

-Veras, con Viktor habíamos encontramos unos documentos de una intención de expansión que tuvo mi padre, sin embargo ésta no se llevo a cabo, me parece que no salio de su cabeza y de algunas hojas en blanco, quería saber si tu sabias- Le entregue la carpeta y él hojeo su contenido rápidamente, deteniéndose en uno que otro punto, luego de unos cinco minutos de pasar hojas negó con la cabeza.

- es una idea interesante, pero si tu padre la tenia, jamás la comunico a nadie- me informo.

-Ya veo… El punto realmente es que Viktor y yo habíamos pensado en una expiación  hacia el mercado americano y latino, pero como le paso a mi padre, Viktor jamás pudo terminar la idea, además de ello, viendo las oportunidades que se están dando en esos mercados, sobre todo en el latino, y teniendo en cuenta los problemas económicos que esta pasando Europa, Había pensado no solo en una expansión, me parece que es tiempo de abrirnos a otros productos- Le explique segura.

-¿Qué productos serian eso Hermione?- había sacado una libreta, y anotaba algunas cosas que desde mi perspectiva me era imposible ver.

-La empresa siempre se ha encargado de la fabricación de vehículos, sin embargo estaba pensando en la posibilidad de construir barcos, aviones, motocicletas, todo lo que transporte a un ser humano-

-Eso es un proyecto muy ambicioso, ¿lo sabes verdad?, Habría que invertir un enorme capital-

-Lo se, pero podríamos empezar por cosas puntuales, como barcos y una línea completa de motocicletas, eso seria lo mas fácil; comenzar con algo medianamente pequeño, y si sale todo como espero, podríamos luego comenzar a construir aviones, ya sabes que conseguir contratos con el ejercito es algo muy bueno económicamente- Snape seguía anotando, mientras Weasley caminaba de un lado a otro del gran ventanal que miraba del despacho hacia el patio- Ya yo he estudiado todo lo referente a lo económico,  Viktor y yo quedamos deacuerdo en que era algo bastante factible, pero me gustaría que evaluaras con todos los consejeros económicos, los pros y los contra, para que luego me pases un informe-


-Hermione, ¿exactamente para cuando quieres esto?-

-Lo antes posible, quiero voltear la situación a como de lugar-

-No te preocupes lo tendré pronto, ahora me retiro tengo cosas que hacer y me imagino que tu igual, ¿iras hoy a la empresa?-

-No,  quiero quedarme a investigar sobre este tema, además no hay nada demasiado importante, ya llamare a Luna para saber como va con lo del lanzamiento del auto- Snape asintió y luego con un típico apretón de manos salio del despacho.

Me quede recostada en el sillón, mirando como Weasley parecía que le haría un hueco al piso caminando de un lado a otro. Iba de traje azul esta vez, demasiado vestido para la primavera, a mi criterio. De pronto la imagen de él apoyado en la ventana de mi habitación esa mañana me golpeo; la camisa con las mangas recogidas, con los dos botones abiertos y con el sol haciendo transparencia de su torso a trabes de la ropa. Sonreí y luego moví la cabeza de un lado a otro.

-Realmente necesitas tener sexo pronto Hermione,  ahora hasta te fijas en el guardaespaldas que no conoces ni de veinticuatro horas, genial hay toda una mejoría- pensé de manera sarcástica abofeteándome mentalmente, aunque claro era imposible negar que Weasley estaba de infarto, eso lo notaria cualquier ser del genero femenino.

-Weasley vas a abrirle un surco al suelo- al parecer lo saque de su entonación, ya que se detuvo en seco mirándome algo sacado de contexto.

-lo siento señora- ¿Señora?...eso me recordó que debía ponerle algunas reglas a aquel hombre.

-Weasley, aquí en la casa hay algunas reglas para los empleados, pero la primordial, es nunca…jamás, llamarme señora, me siento de cuarenta y aun no piso los treinta- Weasley sonrió.

-y… ¿Cómo prefiere que la llame?, ¿señorita?- Sonreí ante aquello.

-señorita estaría bien, pero ambos sabemos que eso es una gran mentira y mi certificado de matrimonio lo demuestra- se quedo perplejo pero continué- Tonks y Luna, me llaman Hermione, mione, Granger, cuando están molestas, entre otros adjetivos menos decentes, pero prefiero omitirlos, así pues, puedes escoger entre Hermione y Granger, pero jamás señora o señorita-

-Muy bien…Hermione, en tal caso y si me lo permites, odio que me llamen Ronald, algunos me llamaban Weasley, pero eso fue hace bastante, pero siempre me han dicho Ron- Sonreí divertida ante la escena de presentación de ambos.

-Bueno, Ron…hay otras dos reglas y son de oro, la primera y mas importante de todas, ponte el chaleco antibalas…siempre, y es una orden, y por ultimo, duerme y come, supongo que aun no has comido y ya va siendo hora del almuerzo, de no cumplir esto me veré obligada a tomar medidas, entendido…Ron-

-Si, señ…Hermione-

-ahora, por favor ven y siéntate- le señale el puesto del sofá donde antes había estado Severus, el rápidamente fue hasta aquel lugar- Rita dijo algo sobre una hermana tuya, ¿a que se refería?, te note incomodo- El se tenso un poco pero me miro.

-es cierto tengo una hermana menor, Ginevra, es jugadora profesional de fútbol femenino, y ha creado cierta reputación-

-y a ti no te gusta tocar el tema, te note incomodo cuando Rita te pregunto- afirme.

-si, veras, en mi familia hay personas digamos…conocidas, mi hermano Percy es secretario del primer ministro, mi hermano William está casado con Fleur Delacour-

-¿La actriz francesa?- interrumpí.

-Si, esa misma, Bill trabaja en un banco, así que él no es propiamente famoso, pero como ella lo es, lo conocen; Fred y George, los gemelos, tienen una compañía en expansión, fabrican juguetes, y créeme cuando te digo que con lo locos que están llegaran lejos- finalizo

-¿Cómo se llama la empresa de tus hermanos?-

-Sortilegios Weasley-

-Ya se quienes son, los recuerdo porque persiguieron a Viktor con un avión a control remoto para que les diera el permiso de fabricar las miniaturas de nuestros autos- solté una carcajada recordando ese día.

- ¿De verdad hicieron eso?, que vergüenza, lo siento- tenia las mejillas arreboladas, era la primera vez que lo veía así, y era realmente tierno.

-nada de eso, me divertí mucho, aunque Viktor a la final no les dio el contrato por que se enfureció, aunque a mi me pareció original. Mi abuelo Albus si se los habría dado, era un enamorado de la iniciativa joven, como lo llamaba él- vi como su expresión cambio cuando me miro de vuelta.

-¿Te puedo hacer una pregunta?- con algo de miedo asentí, porque que sabia yo, quizás preguntaba algo demasiado intimo- estaba escuchando tu conversación con el señor Severus, y me preguntaba si todos esos planes que tienes pensado no son demasiado para una sola persona, ¿alguna vez descansas?, ¿alguna vez te diviertes Hermione?, ¿en que parte de todos esos planes estas tu como persona?, te vi hoy y ayer, una joven, que como tu has dicho, no llega a los treinta, teniendo que cargar con…La muerte de su esposo, una súper empresa de no se cuantos miles de trabajadores, y ahora un idiota que se supone quiere matarte, yo…explotaría de desesperación, pero sin embargo antes del medio día, cerraste un trato millonario con una loca, propusiste una expansión multimillonaria y todo eso sin despeinarte…¿Sabes que eres una mujer increíble?- termino su discurso mirándome con una sonrisa tan cálida que derretiría el polo norte, y para mi sorpresa yo tenia un par de lágrimas cayéndome por las mejillas- Yo… lo siento, no pretendía hacerte llorar, disculpa si me tome confianzas que no me correspondían- esto lo dijo ya sentado a mi lado, realmente no me di cuenta del momento en que se había acercado.

-¡NO!, por favor no te disculpes, hace mucho que no me decían algo así, me has alagado mucho…Gracias- el sacó un pañuelo de su saco y me lo tendió con la misma sonrisa cálida de hacia unos momentos, yo lo tome en mis manos y luego de limpiar un poco mi rostro, sonreí y lo abrace sin realmente pensarlo.

Aquel hombre casi completamente desconocido, había echado abajo mis barreras sentimentales en menos de veinticuatro horas…

                                                                         ***