viernes, 26 de julio de 2013

Capitulo 3: Miedo a las pruebas

       - Miedo a las pruebas -


Desperté lentamente en el sillón de mi oficina, mientras un hombre pelirrojo ponía una botella de alcohol cerca de mi cara. Era el mismo que no me dejo caer mientras me desmayaba, o eso creo.

-No me dejaste caer- dije, sentía la boca pastosa y calculo que se escuchaba bastante poco de lo que decía.

-¿Se encuentra bien señora?- él estaba serio mirándome con el seño fruncido, las pecas de su rostro lo hacían parecer  un pequeño niño que intenta resolver un entuerto matemático. Creo que sonreí porque su rostro se relajo.

Intente incorporarme pero me detuvo.

-Levántese lentamente o se volverá a marear- lo mire con una ceja levantada y acepte su ayuda mientras intentaba sentarme. Luna y Severus entraron al mismo tiempo por la puerta, ella venia con un vaso de agua y él solo venia corriendo. Snape le entrego en la mano unas pastillas al chico pelirrojo, mientras Luna me entregaba un vaso con agua.

-Tome esto- me ofreció el chico.

-¿Para que las pastillas?- pregunte desconfiada.

-Son de azúcar, esto la pondrá bien- la sonrisa comprensiva de aquel muchacho me revolvía el estomago.

-¿Quién eres tu?- pregunte aun confundida por el desmayo.

-Soy Ronald Weasley, el nuevo jefe de seguridad, y más recientemente su guardaespaldas- esas palabras rebotaron en mi cabeza y desperté de mi letargo al instante.

-Seguridad, guardaespaldas...Severus, ¿Cómo es eso de que quieren matarme, y Viktor, y nuestros padres?, ¿fue por esa razón que contrataste a estas personas sin consultarme?, ¿También por eso el modesto auto para traerme?- le cuestione.
   
-Si, veras Hermione...cuando me llamaron para decirme sobre la muerte de Viktor, y llegue al lugar, vi cosas que no me gustaron, como la posición del auto y la forma en que estallo el maletero, cosas que no parecían normales, eso me hizo recordar el día que murieron tus padres y los de Viktor, las circunstancias fueron muy raras, el helicóptero donde viajaban era revisado constantemente, de hecho la ultima revisión que se hizo fue la noche anterior, así que, ¿como se dañaría de la noche a la mañana para causar una explosión de semejante calibre?, además, tanto esa tragedia, como la de Viktor fue por explosión,  y ahora esto, no creo que sea una coincidencia- Snape caminaba de un lado a otro mientras explicaba su hipótesis, era como si con cada paso la maquinaria de su cabeza produjera una imagen, y una ola de terror me atacaba.

-¿intentas decirme que desde hace cuatro días tenias conocimiento de esto y no me lo habías dicho?, ¿tienes pruebas?- todos en la sala me miraban como si desearan salir corriendo, mi nivel de histeria quizás estaba en lo mas alto.

-No te dije nada, porque era solo una teoría en su momento, y no, no tengo pruebas de lo que digo-

-No hay pruebas, genial esto es lo mejor que nos ha pasado, entonces dime Severus, ¿Cómo le explicamos a la policía todo esto?-

-yo tengo pruebas- dijo Weasley, estaba parado a mi lado, y en su cara se veía claramente la duda de si hablar o no, lo mire significativamente para que prosiguiera.

- hace un par de días el señor Snape nos pidió que revisáramos los videos de seguridad de la casa y los de aquí, en ellos encontramos a un hombre forzando el capo del auto del señor Viktor el mismo día de su muerte, lo vemos con pinzas, pero la calidad de la imagen no nos permite ver mas, sin embargo por las circunstancias y según el parte policial, los frenos fueron cortado, el señor perdió el control y se estrello, la explosión en su maleta se debió a que se encontraron  tres cuartos de dinamita, para que se den una idea, es lo mismo que se utilizan en los juegos pirotécnicos mas potentes. Es decir, que si no lo mataba el golpe al estrellarse, lo haría la dinamita al explotar luego de la colisión- todo estaba mal, era todo un completo desastre.

-¿Y Dean, mi guardaespaldas?- le pregunte al joven pelirrojo.

-Aun no sabemos nada, pero el modus operandis es casi igual, me atrevo a asegurar que el auto estaba predispuesto para explotar a la salida de los trabajadores, cuando usted terminara su jornada laboral, de esta manera habría mas revuelo. Si la teoría que el señor Severus y yo hemos construido es cierta, nos estamos enfrentando a un sádico, alguien quien desea profundamente verla muerta de la peor manera- lo vi estremecerse rápidamente ante la idea.

-¿en el video de seguridad se ve la cara del hombre?- necesitaba tener una luz de esperanza.

-No, solo se denota que es de complexión gruesa y es alto, si es que es un hombre, bien podría ser una mujer, en el video el maleante bestia de negro y llevaba una sudadera con capucha, esto impide totalmente verle el rostro o algún rasgo- Weasley finalizo su discurso, y volvió a fruncir el seño mientras miraba por la ventana.

Yo mire a Severus intentando buscar una idea en él.

-¿Qué haremos?- mi voz calmada era un engaño total, que quizás solo lograba distraer a los guardaespaldas, pero era conciente de que Severus, Tonks y Luna, me sabían completamente aterrada.

-Por ahora, revisaremos el video del estacionamiento de las ultimas dos horas para ver si encontramos algo, ¿de acuerdo?, cálmate dejare a los guardaespaldas aquí, y bajare a ver las cintas con él guardia de seguridad.

-No severus, solo deja a Tonks y a otro de tu elección, tenerlos a todos cerca me recuerda el problema en su totalidad- Severus asintió entendiéndome y miro al pelirrojo.

-Weasley quédate tú- ordeno tajante Snape.

-Si, señor- Weasley dejo que todos salieran y se acerco a Tonks.

-¿Estas bien?- supongo que la pregunta venia por Dean, con tanto lió no supe como estaba la pobre Tonks. Dean había sido su compañero de trabajo por cinco años que mas podía esperar.

- es cierto, Tonks lo siento, con todo esto, lo olvide, ¿Cómo te sientes, quieres tomar algo?- Tonks me miro compungida y negó con la cabeza, luego se levanto y se coloco firme en la puerta. Entendí su actitud, ella era una mujer fuerte y no deseaba perder la compostura. Supuse que  Weasley también comprendió, porque se alejo y se paro con las manos metidas en sus bolsillos a mirar por uno de los lados del enorme ventanal.

Me senté en mi escritorio mientras veía al igual que Weasley el paisaje aparentemente tranquilo de Londres; sentía que todo mi mundo daba vueltas sin control, y lo peor era el hecho de no poder parar ese desastre. Desde hacia mucho tiempo no era conciente del dolor que producía una perdida, de ese periodo de reflexión que atormenta mas de lo posible.

Inglaterra siempre había sido mi hogar, ahora la veía como mi mas autentica presión, guardaespaldas como carceleros, una gran casa, y un gran lugar de trabajo, me sentía sola, totalmente sola.

Por segunda vez aquel día me derrumbe, y comencé a llorar sin poder contenerlo, mis ojos picaban y mi garganta se tranco con el nudo tan enorme que se hacia en ella, el cuerpo me temblaba y comenzaba a tener espasmos propios de un ataque de llanto.

Weasley fue el primero en voltear buscando alguna amenaza a mí alrededor, luego se le unió Tonks, y por ultimo Luna se acerco para abrazarme.

No aguantaba mas, solo...no aguantaba más.

-¡Quiero morir!- dije a voz en grito, mientras Luna me miraba con dolor.

-Sabes que no, hay gente a tu alrededor que te necesita- recito con una seriedad que jamás había visto en ella, su seño estaba fruncido y sus ojos comenzaban a ponerse rojos resaltando el llanto en sus orbes azules.

-quiero morir, todos se fueron, yo...yo no debo estar aquí-

-Una vez mas Hermione Granger, todos te necesitamos, absolutamente todos los que estamos a tu alrededor te necesitamos, y ninguno dejaremos que halla algún entupido que quiera arrebatarte de nuestro lado, ¿no es así señor Weasley?- mis brazos abrazaban mi torso, sentía que iba a caer de nuevo en cualquier momento; quizás por eso busque tan ávidamente la mirada de aquel hombre al que Luna había nombrado, y no tarde en encontrarla.

-Cierto, no dejare que nadie le haga daño, ni siquiera usted misma- Lo dijo tan firmemente que no dude en creerle ni por un segundo, aquel hombre de pecas y llamativo cabello rojo, me miraba como si en cualquier momento me metería dentro de su cuerpo para protegerme, sus ojos tan azules como el mar profundo flameaban con la palabra seguridad, y yo no podía mas que...confiar en él.

-Ves, no te vas a ir de este mundo en un buen rato, seguirás aquí, mandando y construyendo autos espectaculares- antes de que pudiese recaer en mi pesimismo post traumático, Snape entro casi volando con un cd en sus manos.

-¡Tenemos las pruebas Hermione!- limpie mis ojos rápidamente, y arranque el cd de las manos de Snape, lo coloque en la ranura de mi laptop y espere con impaciencia su reproducción.

En el estaba captado el momento exacto en que un hombre totalmente vestido de negro y encapuchado, pegaba un artefacto debajo del auto donde había venido esa mañana.

-Llama a la policía…- Dije sin dudar, era el momento de dejar de llorar en publico, y jugar las cartas que el destino me había puesto, yo no podía darme el lujo de morir, Luna tenia razón, mucha gente dependía de mi y no podía defraudar a nadie...

                                                                           ***

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